
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La solicitud de la Fiscalía de la CPI para que se dicten órdenes de detención contra dirigentes talibanes es un importante paso hacia la justicia. En la República Democrática del Congo, las partes enfrentadas deben dar prioridad a la protección civil y el acceso humanitario en Goma. Hablaremos también de un superviviente rohinyá que pide que se investigue el posible papel de Meta en las atrocidades de Myanmar. Y terminaremos en Malta hablando de política migratoria con el caso de El Hiblu.
Un activista de derechos humanos exige que se investigue a Meta por presuntas violaciones de las leyes que regulan el mercado de valores derivadas de las informaciones erróneas de la empresa a sus accionistas en relación con su sustancial a lo que el gobierno de Estados Unidos ha clasificado como genocidio perpetrado contra la población rohinyá en Myanmar en 2017.
La documentación aportada por la Comisión de Valores y Bolsa detalla cómo Meta fue advertida por activistas e investigadores del riesgo de que Facebook se estuviera utilizando para fomentar e incitar a la violencia contra la población rohinyá en el periodo previo a 2017. La documentación señala que, pese a ello, Meta siguió omitiendo información clave sobre este riesgo de violencia en el mundo real en declaraciones efectuadas a inversores públicos. Además, un informe de 2022 de Amnistía Internacional reveló que Meta contribuyó a las atrocidades cometidas en Myanmar contra la población rohinyá a través del uso en Facebook de algoritmos que amplifican contenidos nocivos y de la moderación inadecuada de este tipo de contenidos.