
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La solicitud de la Fiscalía de la CPI para que se dicten órdenes de detención contra dirigentes talibanes es un importante paso hacia la justicia. En la República Democrática del Congo, las partes enfrentadas deben dar prioridad a la protección civil y el acceso humanitario en Goma. Hablaremos también de un superviviente rohinyá que pide que se investigue el posible papel de Meta en las atrocidades de Myanmar. Y terminaremos en Malta hablando de política migratoria con el caso de El Hiblu.
Este anuncio brinda esperanza, tanto dentro como fuera del país, a las mujeres y niñas afganas y a todas las personas perseguidas a causa de su identidad o expresión de género, como los miembros de la comunidad LGBTQI. Se trata de un paso crucial para hacer rendir cuentas a todos los presuntos responsables de la privación, basada en el género, de los derechos fundamentales a la educación, la libertad de circulación y de expresión, la vida privada y familiar, la libertad de reunión y la integridad física y la autonomía.
Amnistía Internacional también pide a la comunidad internacional que reconozca el apartheid de género como crimen de derecho internacional a fin de intensificar los esfuerzos para combatir los regímenes institucionalizados de opresión y dominación sistemáticas impuestas por motivos de género.