
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La ONU debe renovar el mandato de expertos independientes en Venezuela. En Nicaragua, las autoridades siguen desplegando tácticas de represión. Además, hablaremos de la necesidad de investigar a las fuerzas armadas israelíes por el crimen de guerra de destrucción arbitraria en Gaza. Y terminaremos en Libia, donde la Agencia de Seguridad Interna debe rendir cuentas por las muertes bajo custodia, las desapariciones forzadas y las detenciones arbitrarias.
El gobierno nicaragüense continúa instrumentalizando las instituciones del país para legitimar su agenda represiva y garantizar la impunidad de los crímenes del derecho internacional y violaciones de derechos humanos cometidos.
En este contexto, cualquier forma de disidencia y ejercicio de libertades, ya sea política, social o religiosa, siguen siendo imposibles de ejercer sin represión estatal. En las últimas semanas, las autoridades han intensificado el uso de diversas tácticas represivas, como la cancelación de organizaciones sociales y la criminalización de voces disidentes, quienes luego de varios meses, incluso años de prisión, enfrentan la expulsión y la privación arbitraria de su nacionalidad.