
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Julian Assange podrá presentar un recurso contra su extradición a Estados Unidos. Hablaremos también del caso “Tsunami Democràtic”, donde la investigación por delitos de terrorismo restringe la libertad de expresión. Además, en Turquía las restricciones discriminatorias y la violencia contra manifestantes del Orgullo no deben repetirse. Y terminaremos en Tailandia, donde la violencia digital respaldada por el Estado se utiliza para silenciar a mujeres y activistas LGBTI.
Estos colectivos están siendo objeto de una avalancha de ataques insultantes en Internet con lenguaje misógino, homofóbico y transfóbico, contenido sexualizado y otras formas de violencia de género.
Tras el golpe militar de 2014, activistas al frente de las protestas pacíficas de Tailandia han aprovechado la tecnología digital para pronunciarse sobre asuntos de derechos humanos en un escenario de reducción del espacio de la sociedad civil. Un informe de Amnistía Internacional pone de relieve cómo actores estatales y no estatales han sometido ilegítimamente a mujeres y activistas LGBTI a métodos de vigilancia digital selectiva, como el software espía Pegasus y el acoso online, para conseguir su silencio.