
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Estas son las noticias más destacadas de la semana: En España Amnistía Internacional ha instalado un Monopoly frente al Congreso para pedir que se ponga fin al bloqueo en la Ley de Vivienda. Hablaremos también de los crímenes de guerra cometidos durante la ofensiva contra Gaza en agosto. Además, la nueva prisión y el barniz de relaciones públicas previo a la COP27 no logra ocultar la crisis de derechos humanos en el país. Y terminaremos en Nigeria, donde más de 40 manifestantes de #EndSARS (movimiento contra la Unidad Especial Antirrobos) continúan en la cárcel en Nigeria dos años después.
El país se prepara para celebrar la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebra anualmente. Mientras tanto, Amnistía Internacional denuncia que las autoridades egipcias mantienen a personas que se muestran críticas con el gobierno o se oponen políticamente a él recluidas en condiciones crueles e inhumanas en la prisión de Badr 3, a 70 kilómetros de El Cairo.
Las personas detenidas tiritan de frío en celdas heladas con luces fluorescentes encendidas las 24 horas. Además, están vigiladas constantemente por cámaras de circuito cerrado, y tienen prohibido el acceso a artículos básicos como comida suficiente, ropa y libros. No se les permite contactar con sus familias o abogados, y las vistas para la renovación de la detención se celebran telemáticamente. Al menos una persona ha muerto bajo custodia desde que se abrió la prisión a mediados de 2022.