
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: En España, Amnistía Internacional pide que no se prive de libertad a las personas por motivos migratorios. Pondremos también el foco en los niños y niñas ucranianos, víctimas de los ataques rusos. Además, un informe de Amnistía Internacional denuncia cómo el sistema de bienestar social basado en la inteligencia artificial en Dinamarca en conlleva riesgos de discriminación de los grupos marginados. Y terminaremos en Hong Kong, donde un activista debe quedar en libertad mientras se reanuda su juicio sobre seguridad nacional.
Amnistía Internacional ha llevado a cabo una nueva investigación sobre los Centros de Internamiento para Extranjeros, en la que denuncia el automatismo con el que toman los jueces las decisiones de privar de libertad a personas migrantes en situación irregular, sin valorar otro tipo de alternativas. Personas migrantes que son detenidas, en muchas ocasiones tras controles policiales racistas, son enviadas a los CIEs en medio de un clima de falta de datos y opacidad. Algunas de estas detenciones podrían considerarse arbitrarias si no cumplen los criterios de legalidad, proporcionalidad y necesidad.
España debe reformar la Ley de Extranjería para que el internamiento de personas por motivos migratorios sea una medida de último recurso. También la Ley Mordaza, para prohibir expresamente las redadas por perfil racial.