
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Varios Estados han decidido retirar la financiación a la Agencia de la ONU para la Población Refugiada Palestina (UNRWA). En Irán nos detendremos en las ejecuciones de dos hombres por parte de las autoridades iraníes tras juicios manifiestamente injustos. Además, condenaremos la ejecución de Kenneth Smith en Alabama, EEUU. Y terminaremos en Myanmar, donde nuevos datos sugieren que las fuerzas armadas siguen importando combustible para letales ataques aéreos a pesar de las sanciones.
La madrugada del 23 de enero, las autoridades iraníes ejecutaron arbitrariamente a Mohammad Ghobadlou, manifestante de 23 años con una discapacidad intelectual, tras un proceso y una sentencia marcados por el secretismo. Ese mismo día también ejecutaron arbitrariamente a Farhad Salimi, miembro de la minoría kurda suní de Irán, del que se ignoraron las peticiones que venía haciendo desde hacía un decenio para que lo sometieran a un nuevo juicio con garantías y sin “confesiones” obtenidas mediante tortura.
Las autoridades iraníes han intensificado la aplicación de la pena de muerte como herramienta de represión tras la sublevación “Mujer Vida Libertad” para reprimir la disidencia y aterrorizar a la población. Recordamos que Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, sin excepción.