
Malí: un punto estratégico en el narcotráfico. El 3 de agosto de 2025, una discreta operación realizada en el Aeropuerto Internacional de Modibo-Keïta, en Bamako, resultó en una impresionante (…)
En “La Otra Cara de África” analizamos el compromiso tunecino para formar un gobierno de tecnócratas independientes, en su mayoría economistas, para enfrentar la profunda crisis económica que sufre el país, dando así por terminada la llamada transición.
Los asesinatos de Chokri Balaid y Mohamed Brahmi han llevado a las fuerzas laicas de la oposición a unirse en un Frente de Salvación Nacional. La Liga Tunecina de Derechos Humanos, el Colegio de Abogados, la patronal UTICA y sobre todo el poderoso sindicato UGTT delegaron en sus líderes para mediar entre los islamistas y los laicos, convenciéndolos de la necesidad de comenzar a negociar. Como telón de fondo, para apretar el acelerador, la UGTT amenazaba con organizar una huelga general, lo que el gobierno de Ennahda temía por el deterioro de su imagen, tanto dentro del país como, en particular, en el exterior.