
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana arrancamos con una buena noticia. Francia se convierte en el primer país del mundo en incluir el derecho al aborto en su Constitución; seguimos en Rusia recordando que Oleg Orlov, destacado defensor de los derechos humanos, ha sido condenado a dos años y once meses de prisión tras un simulacro de juicio, continuamos en Argentina donde Amnistía Internacional contribuye a la investigación penal sobre crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela; y cerramos en Etiopía pidiendo que las autoridades detengan las ejecuciones extrajudiciales en la región de Amhara y hagan que sus responsables rindan cuentas ante la justicia.
La consagración del derecho al aborto en la constitución francesa tiene una enorme importancia dado el retroceso de este derecho esencial en todo el mundo. Proteger la libertad de acceso al aborto constituye un importante baluarte contra estos movimientos antiderechos cada vez más vociferantes.
Estados Unidos ha demostrado lo devastador, peligroso y regresivo que es socavar el aborto como derecho. En Europa, todavía hay países como Polonia y Andorra, donde el acceso al aborto está muy restringido y donde quienes luchan por este derecho se enfrentan a persecuciones. La votación de Francia debería allanar el camino para una mayor protección del acceso al aborto en otros lugares.