
El último informe anual de Amnistía Internacional presentado esta semana alerta de un deterioro generalizado de los derechos humanos a escala global, marcado por el auge del autoritarismo, la (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La población de Irán sigue sufriendo las consecuencias de la represión de las autoridades contra el levantamiento “Mujeres, Vida, Libertad”. Además, en Francia Amnistía Internacional condena los obstáculos con los que se encuentran las trabajadoras sexuales y las mujeres migrantes y trans al denunciar violencia sexual. Por otro lado, la nueva Ley sobre Libertad de Reunión Pacífica y Orden Público de Pakistán pone en riesgo el derecho de protesta. Y terminaremos en Angola, donde se debe liberar a cuatro activistas encarcelados injustamente durante un año.
Los testimonios recogidos por la organización reflejan las numerosas barreras y las nuevas formas de violencia a las que se enfrentan estas mujeres. Entre ellas, negativas a cursar sus denuncias o el riesgo de detención y deportación, en el caso de las mujeres migrantes.
Esta victimización secundaria por la respuesta que recibe la víctima de las instituciones públicas y sus riesgos las disuaden de denunciar los delitos; algo que dificulta su acceso a la justicia. De hecho, en Francia, sólo el 6% de las mujeres víctimas de violencia sexual presenta una denuncia.