
Esta semana destacamos las siguientes noticias: Los responsables del ataque mortal de Estados Unidos contra una escuela en Irán deben rendir cuentas. En Austria, la represión contra la solidaridad (…)
Esta semana destacamos las siguientes noticias: La emergencia de derechos humanos en Venezuela exige medidas contundentes del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En Líbano, debe establecerse una investigación internacional para exigir que rindan cuentas los perpetradores de las explosiones múltiples y simultáneas de dispositivos electrónicos en Líbano y Siria. Además, Estados Unidos debe prestar ayuda a miles de personas atrapadas en terribles condiciones en el campo de Rukban, en la frontera de Siria con Jordania e Irak. Y terminaremos en Suramérica, con los incendios sin precedentes que vive la región y que requieren una respuesta sin precedentes.
Entre la frontera de Siria con Jordania e Irak, al menos 8.000 personas sirias deplazadas se encuentran atrapadas en este campo sin acceso a alimentos, agua potable o atención médica suficiente. El último convoy de ayuda humanitaria al que el gobierno sirio permitió entrar en el campo lo hizo hace casi cinco años, en septiembre de 2019.
El ejército estadounidense opera una base cerca del campo de Rukban y tiene un control efectivo de facto sobre los 55 km de territorio en el que se encuentran la base y el campo. Como tal, el gobierno de Estados Unidos tiene la obligación, en virtud del derecho internacional de los derechos humanos, de garantizar que las personas que viven en el campo de Rukban tengan acceso a suministros esenciales.